Papaaaaaaaaaaa!!!
Mi hija se ha levantado, bueno, es un decir. En verdad sigue acostada en su cuna, esperando que vaya, la levante, la cargue y le de besos de buenos días.
Tafé??
Es la señal para ir a la cocina. Mi hija no toma café, desde luego, pero le encanta verme haciendolo. Olemos la borra, el café fresco, lavamos la greca, la cerramos y esperamos a que surja por el extremo superior, asombrandonos por el ruido del liquido oscuro al salir y el vapor al verterse en la taza.
No me canso, ni ella tampoco de hacer "tafé" todos los días.
Es un momento místico, mágico, que ahora tiene mis ojos húmedos. Se que mi hija crecerá y tendrá otras cosas que hacer pero nunca podré armar la cafetera sin una enorme reverencia y amor.
Mi hija sigue enseñandome a vivir.
Adriana — 26-06-2006 11:50:20